VidaPlena

miércoles, 29 de agosto de 2018

El pensamiento y sus trampas

En el último post que puse hablamos sobre el Ego y sus Juegos, hoy quiero contarte sobre el pensamiento y sus trampas.

Hablamos del pensamiento, y lo primero que debemos tener claro que es y como se genera para luego comprender sus juegos y sus trampas.

Según la definición teórica, el pensamiento es aquello que se trae a la realidad por medio de la actividad intelectual. Por eso, puede decirse que los pensamientos son productos elaborados por la mente, que pueden aparecer por procesos racionales del intelecto o bien por abstracciones de la imaginación.[1]

El pensamiento puede abarcar un conjunto de operaciones de la razón, como lo son el análisis, la síntesis, la comparación, la generalización y la abstracción. Por otra parte, hay que tener en cuenta que se manifiesta en el lenguaje e, incluso, lo determina.

Ahora que vimos que es desde la teoría describamos los tipos de pensamiento más comunes:

* Deductivo, ocurre cuando se toma una o varias proposiciones y de ellas se obtiene una conclusión. Resulta la forma de pensamiento más común, la que utilizamos a diario para intentar comprender los hechos que nos rodean, para analizar las historias que nos contamos y nos cuentan los demás, etcétera.

* Inductivo, de forma opuesta a lo antes definido, este proceso se basa en una idea particular para luego generalizarla, apoyado en que su veracidad en el caso aislado se mantendrá en situaciones similares, aun sin poder comprobarlo.

* Analítico, parte la “realidad” en porciones para poder evaluarla a través de mecanismos lógicos.

* Creativo, es la base del arte, ya que se basa en la libertad de modificar una idea, agregando o quitando elementos sin restricciones impuestas por el marco de lo posible.

* Sistémico, propone un sistema orgánico que interrelaciona los conceptos de manera compleja.

* Crítico, analiza a la vez que evalúa las ideas, intentando obtener respuestas convincentes relacionadas con la moral, la ética, los gustos, las tendencias; es el tipo de pensamiento que nos ayuda a formar nuestra personalidad y a reforzar nuestras convicciones a través de la observación activa de la realidad.

* Interrogativo, a la hora de tratar un tema en particular, este tipo de pensamiento nos permite cuestionar distintos aspectos de nuestro interés, articulando así el proceso de aprendizaje.


Nuestra libertad de pensamiento se ve coartada por la sociedad en todos sus aspectos, y se intenta que los ciudadanos aceptemos los límites con sutiles técnicas de manipulación -podes leer sobre la misma en el post que puse La Manipulación Mental el 13/07/2014 - y, cuando éstas fallan, se aplica la represión. Podemos inferir que nuestro pensamiento está condicionado por los mandatos de la sociedad, el grupo de pertenencia y la manipulación mediática, y este es uno de los juegos y trampas, siendo estas distorsiones cognitivas que, al pasar desapercibidas, atentan contra la correcta toma de decisiones o la percepción.  

Toma en cuenta que como dice la psicología cognitivo conductual: … “Lo único que determina que mi estado emocional sea uno u otro es el pensamiento. Así como pienso, siento y, por consiguiente, así como siento, me comporto”.

Es decir, Pensamiento, emoción y acción son eslabones de la misma cadena, alterando uno de los tres se modifican los otros dos. Aunque no siempre es así, esta corriente psicológica, nos invita a conocer de una manera clara y sencilla cómo es el patrón de comportamiento del ser humano

Por otro lado, veamos las cuáles son siete de las trampas de pensamiento más comunes:

·      Filtro negativo
·      Pesimismo
·      Exagerar
·      Etiquetar
·      Personalización
·      Suponer
·      Polarización

Veamos brevemente que significa cada una de ellas:

Filtro negativo, es una distorsión que se produce cuando la información que es recibida o parte de una situación vivida, deja de lado los aspectos positivos y poniendo el acento en los aspectos negativos.[2]

Pesimismo es la propensión a ver y juzgar las cosas en su aspecto más desfavorable. Los pensamientos que se proyectan a la hora de pensar en el futuro y la carga positiva y negativa que tengan esos pensamientos puede inclinar la balanza a la hora de lograr y perseguir objetivos. Pensar de una manera o de otra no da lo mismo, porque inevitablemente se genera un correlato emocional.

Exagerar es sobredimensionar las situaciones que vivimos y los problemas que tenemos nos hace reducir nuestra capacidad para lidiar con las situaciones.

Etiquetar consiste en asignar un nombre a algo en vez de describir lo observado objetivamente. "La etiqueta asignada suele ser en términos absolutos, inalterable o bien con fuertes connotaciones prejuiciosas", Celia Antonini[3] nos indica algunos ejemplos: ¡Soy una tonta!, mi hermano es un inútil, ¡mi jefe es torpe!, no sirvo para aprender idiomas, etc. y nos dice … “Una etiqueta negativa puede hacernos sentir inferiores a los demás. "Si cada vez que cometo un error me digo a mi misma tonta, me autoestima se va desgastando y voy reafirmando que soy inferior". Lo mismo a la inversa. Cuando la etiqueta está puesta en otra persona, la relación que se establece con ese individuo surge a partir del etiquetado que pusimos…”

Personalización es la forma de asumir la responsabilidad ante un hecho negativo cuando no hay fundamento para ello y decide arbitrariamente que lo que ha sucedido a sudo culpa suya o se debe a su incapacidad produciendo una culpa paralizante que envuelve a la persona en una sensación abrumadora. (Celia Antonini)

Suponer es creer que sabemos lo que las otras personas están pensando lo que lleva indefectiblemente al sufrimiento y a reacciones de nuestra parte acordes a lo que suponemos.

Polarización, al respecto Celia Antonini dice… “Las personas que habitualmente incurren en el pensamiento polarizado, viven en un universo blanco y negro, sin colores ni grises. Dividen todos sus actos y experiencias en dicotomías, según estándares absolutos. Se juzgan a sí mismos como santos o pecadores, como buenas personas o malas, como exitosos o fracasados.”

Dice Ciara Molina[4] … “los pensamientos negativos generan una enorme cantidad de malestar, su manifestación común es la ansiedad. La mente se encuentra ante un conflicto al que no sabe darle solución y los mecanismos de alerta de nuestro cerebro se activan dando lugar a sensaciones físicas y mentales poco agradables. Éstas provocan un desequilibrio en nuestro comportamiento armonioso, desde cambios de hábitos, pérdida de control sobre la realidad, sensación de tristeza, irritabilidad, pero sobre todo, alteraciones psicosomáticas (malestares estomacales, tensión cervical, mareos, etc.). Lo que se resumiría en creer que no vamos a sobrevivir a la situación emocional que se nos presenta.”

“Los pensamientos positivos en cambio suponen emocionalmente todo lo contrario. Estamos convencidos de que sea cual sea la situación dada, encontraremos la manera de resolverla sin salir perjudicados. De ahí que tengamos manifestaciones de felicidad, bienestar, amor y sobre todo salud física.”

“Hemos de tener claro que un pensamiento positivo nunca puede generar una emoción negativa, de la misma manera que una emoción positiva nunca irá precedida de un pensamiento negativo. Independientemente de cómo sea la situación que la vida nos presenta, lo que determinará un pensamiento u otro será la interpretación que haga de la misma. Una actitud adecuada ante dicha situación, aunque ésta no nos sea muy propicia, puede favorecer la aparición de pensamientos más adaptativos que nos ayuden a buscar soluciones a lo que estamos viviendo, de forma que nos sintamos mejor al confiar en que vamos a superar esa barrera…”

La mente a través de los pensamiento juega con nosotros, hablándonos y respondiéndose, llevándonos de un lado para otro sin que nosotros nos demos cuenta de ello, por ejemplo, te encuentras en una reunión con alguien donde conversas, luego cuando vuelves a tu casa recuerdas a esa persona que te comentó de un lugar donde estuviste y entonces la mente te dice: que hermoso lugar, allí tomaste esa comida pero, no te hizo demasiado bien, si, era… y de ahí saltaste a que tomaste para eliminar la molestia y recuerdas que tenias una sola pastilla de la misma, fuiste a la farmacia y te atendió una farmacéutica y de ahí salta a que color de ojos tenía, el día era nublado o soleado, etc., etc., etc. llevándote de una situación a otra en el pasado y no permitiéndote estar en el momento presente, por lo que a través de este juego nos mantenemos distraídos,lo más interesante es que casi no nos damos cuenta del dialogo que se establece y del juego a que la mente nos somete.

Hasta aquí tenemos una descripción desde la psicología de las trampas que nuestros pensamientos nos tienden, pero hay otras mucho más sutiles que no tomamos en cuenta y que trataré de comentártelas.

Una de ellas es pensar que nosotros somos nuestros pensamientos, cuando en realidad nosotros somos los que experimentamos los pensamientos, no somos los pensamientos.

Por otro lado, cuando hacemos una pregunta no estamos dispuestos a encontrar la respuesta dentro nuestro, sino que buscamos a fuera, pidiéndole a lo externo que dé sentido a lo interno, cuando lo exterior lo vivimos dentro de nuestro interior, nuestras creencias y pensamientos crean nuestra realidad y cuando obtenemos una respuesta desde el exterior, esta, no cancela la pregunta.

Te repito, lo exterior lo vivimos dentro de nuestro interior, nuestras creencias y pensamientos crean nuestra realidad, y esa es otra de las trampas creer que lo exterior nos genera las emociones que en realidad son generadas por nuestras interpretaciones de lo que sucede, además, creemos que las historias que nos contamos son reales y ciertas, solo porque nosotros las pensamos.  

Sergi Torres[5] dice: “… estamos acostumbrados a hacer preguntas cuyas respuestas anestesien nuestras dudas, pero no las cancelan…”… “La respuesta que cancela la pregunta es aquella que no anestesia la pregunta, sino que cancela la misma. Ahora bien, el hecho de buscar confirma que no la tenemos y por lo tanto no la encontraremos…”

Por otro lado, Celia Antonini dice: … “la mente va mucho más rápida que las acciones. Aunque la mayor parte del tiempo reflexionamos concienzudamente, todo el tiempo se están dando en el cerebro pensamientos de manera automatizada sin que uno pueda notarlo fácilmente. Al momento de tomar una decisión, emitir una opinión o interactuar con otras personas, esto inclina la balanza y … el riesgo de pensar tanto como una máquina, es hacerlo mal…  estas distorsiones cognitivas, pensamientos negativos y creencias irracionales, se producen como un atajo que la mente realiza para llegar rápidamente a una conclusión, con una cantidad mínima de información… la forma en la que procesamos la información muchas veces puede llevarnos a conclusiones erróneas que influenciarán nuestra conducta y nuestro estado emocional”

… “tenemos que tener cuidado con lo que pensamos sobre nosotros y sobre nuestro futuro porque si bien toda proyección es a futuro, el sentimiento que tiene esa proyección está en el presente. Si lo que pienso hoy sobre lo que me va a pasar en el futuro es bueno y prometedor, tendré ahora una sensación de tranquilidad y calma, en cambio si mi proyección es negativa, me inundará un sentimiento de angustia y malestar. El pesimismo es, entonces, la mejor forma de crear un obstáculo antes de que algo malo suceda” ...

Como puedes ver la mente esta generando permanentemente un diálogo interno que nos mantiene distraídos, se pregunta y se contesta, salta del pasado al futuro, amargándonos y angustiándonos, generando respuestas que vimos en párrafos anteriores.

Pero, querido lector, el pasado pasó y no existe y el futuro existe como un pensamiento, por lo que tampoco existe, solo el presente, el Aquí y el Ahora es real, por lo que para frenar esas trampas que nos pone la mente debemos poner nuestra atención en este momento y no permitir el juego de los pensamientos y sus trampas, solo así podremos vivir en armonía y sentir paz.

Una herramienta muy eficaz para lograr esto fue explicada por el Dr. Miguel Ruiz en su libro sobre la sabiduría Tolteca titulado “Los Cuatro Acuerdos” donde dice que el Tercer Acuerdo es “No hagas Suposiciones”, al respecto Miguel Ruiz[6] dice: “… tendemos a hacer suposiciones sobre todo, el problema es que al hacerlo, creemos que lo que suponemos es cierto, juraríamos que es real. Hacemos suposiciones sobre lo que los demás hacen o piensan – nos lo tomamos personalmente- y después, los culpamos y reaccionamos enviando veneno emocional con nuestras palabras. Ese es el motivo por el cual siempre hacemos suposiciones y nos buscamos problemas… el funcionamiento de la mente humana es muy interesante, necesitamos justificarlo, explicarlo y comprenderlo todo para sentirnos seguros. Tenemos millones de preguntas que precisan respuestas porque hay muchas cosas que la mente racional es incapaz de explicar. No importa si la respuesta es correcta o no, por sí sola, bastará para que nos sintamos seguros, esa es la razón porque hacemos suposiciones…”.

Para evitar el error Don Miguel Ruiz dice, no supongas, siempre pregunta y con eso te evitaras sufrir, esta herramienta – pregunta- hará que pares la trampa que el pensamiento te tiende.

Pon atención a tus pensamientos y sus trampas, vigílalos, recuerda que:
 
Tus pensamientos, se convierten en palabras,
Tus palabras, se convierten en actos,
Tus actos, se convierten en hábitos,
Tus hábitos, se convierten en carácter,
Tu carácter, se convierte en tu destino.




[1] https://definicion.de/pensamiento/
[2] https://www.infobae.com/tendencias/2017/07/18/trampas-de-pensamiento-como-identificarlas-y-modificarlas/
[3] Celia Antonini es psicóloga clínica (Universidad de Belgrano, Buenos Aires), escritora, conferencista y especialista en depresión.
[4] Ciara Molina es licenciada en psicología por la Universitat de Barcelona (2001), Máster en Dirección de RRHH por el Colegio Nacional de Doctores y Licenciados en Ciencias Políticas y Sociología (2004).
[5] Sergi Torres nace en Barcelona (diciembre de 1975) y actualmente, comparte su propia experiencia de autoindagación. Después de dedicarse durante 10 años a trabajar como fisioterapeuta, deja su profesión para escuchar su llamada interna. Hoy en día ofrece charlas y talleres a los que llama encuentros, consciente de que las palabras no sirven para expresar la verdad, pero sí para invitar a las personas a que la encuentren en sí mimos y por sí mismos.  Desarrolla un ciclo mensual de encuentros en el Teatro Regina de Barcelona y es invitado a congresos, encuentros y charlas en Europa, Latinoamérica y Estados Unidos. Colabora como docente en la Universidad de Almería y con una sección en el programa de radio “l’Ofici de viure” (Catalunya Radio), presentado y dirigido por Gaspar Hernández.
[6] Miguel Ángel Ruiz (1952) es un autor, escritor y orador mexicano de textos y temas espiritualistas o neochamanísticos, influenciado por Carlo Castaneda.

lunes, 23 de julio de 2018

El Ego y sus Juegos



Voy a comenzar este post con la definición de Ego[1]:

El Ego es, para la psicología, la instancia psíquica a través de la cual el individuo se reconoce como yo y es consciente de su propia identidad.

El Ego, por lo tanto, es el punto de referencia de los fenómenos físicos y media entre la realidad del mundo exterior y los ideales formado por la moral, palabra que deriva de origen latino que proviene de “moris” (costumbre) y se trata de un conjunto de creencias, costumbres, valores y normas de una persona o de un grupo social y los instintos del yo, compuesto por los deseos y los impulsos

Para clarificar, la moral orienta acera de que acciones son correctas y cuales son incorrectas[2] y las reglas que un sujeto respeta en la sociedad o en su grupo de pertenencia.

Por otro lado, el Ego, por último, es el equilibrio que permite que el hombre pueda satisfacer sus necesidades dentro de los parámetros sociales.

Resumiendo, podemos decir que el Ego es la imagen de referencia que nos hacemos de nosotros mismos, o sea es una construcción mental, y que terminamos por creer que somos esa imagen.
Bien ahora que tenemos en claro que es el ego pasemos a contemplar sus juegos:

El Ego siempre nos está hablando y jugando con nosotros, veamos algunos ejemplos, no son los únicos:

·      Es muy difícil sobrevivir, si no somos egoístas el mundo nos dominará.
·    A través del pretexto de la preocupación por algo o alguien sutilmente nos permite dominar a los demás.
·      Siempre trata de demostrar que tiene razón y discutirá para ganar.
·      Para el ego el otro siempre está equivocado y lo que "Yo" pienso siempre es la verdad, aunque la historia que me cuento sea incorrecta.
·      
    El ego juzga y justifica nuestro accionar egoíco. 
    
    Cubrimos nuestro ego comentando o encontrando faltas en los demás, culpamos y/o etiquetamos a los otros.
·    El Ego nos dice vales por lo que tenes.

Quiero ahora hacer un paréntesis y hablarte de la mente, dado que el ego es creación de la mente.

 Emilio Carrillo[3]: … la mente sirve para muchas cosas, pero no sirve para entender la Vida, para comprenderla, para vivirla, el libre albedrío nos permite utilizar la mente para eso pero, la mente no sirve para eso, el que vive con las gafas de la mente puesta no verá nunca la realidad… la mente es el sistema operativo del “cuerpo físico, mental y emocional” que nos permite actuar y desarrollarnos en este mundo físico, y como lo dije antes la mente crea a su vez un instrumento que pertenece a ese yo físico, mental y emocional que es el Ego… el Ego es una creación de la mente - o sea es un pensamiento - y lo crea para que se active cuando el Ser utiliza nuestro cuerpo físico para vivir la experiencia humana.

No te olvides que no somos seres humanos con experiencias espirituales, sino, que somos seres espirituales con experiencias humanas.

Y continúa Emilio Carrillo: … el Ser que eres es inmutable, inmortal, no cambia, tu cuerpo puede experimentar multitud de experiencias, pero el Ser que eres no cambia, ese Ser que es llamado de muchas formas es la conciencia… tu cuerpo tiene fecha de caducidad, el Ser que eres es inmortal…

Cuando no somos conscientes de que nosotros no somos nuestro cuerpo, sino que somos conciencia vivimos dormidos, identificados con nuestro cuerpo, olvidándonos que somos conciencia, creyendo que somos ese cuerpo físico, mental y emocional, en ese momento la mente activa un piloto automático dado que el Ser está dormido, ese piloto automático es el Ego, por lo podemos concluir que el Ego es un servicio que crea la mente cuando estamos dormidos.

Normalmente no estamos conscientes de que somos conciencia y nos identificamos con el cuerpo, esta situación hace que en lugar de vivir desde el Amor y desde el Ser, vivamos “dormidos”, viviendo desde el miedo, pensamos que somos  “el cuerpo” permitiéndole a la mente que dirija nuestros pasos y experiencias y como dice Emilio Carrillo y lo expresé más arriba: la mente sirve para muchas cosas, pero no sirve para entender la Vida, para comprenderla, para vivirla… el que vive con las gafas de la mente puesta no verá nunca la realidad…

Ahora bien, cuando estás en esa situación, la mente juega contigo llevándote de un pensamiento a otro, peleando, sufriendo, siempre que le permites a la mente que juegue contigo terminarás sufriendo.

Porque cuando juzgamos, tratamos de demostrar que tenemos razón, discutimos, nos justificamos, nos enojamos, no perdonamos y creemos que las historias que nos contamos son la realidad, nuestro destino es el sufrimiento.

Por lo que no debemos permitir al Ego que maneje nuestra vida, sino que vaya de acompañante mostrándonos el sendero que transitamos y las posibles situaciones, pero sin tomar acción, permitiendo al Ser que somos decidir que hacer.

La mente egoica pone su atención saltando permanentemente del futuro al pasado, cuando se enfoca en el futuro nos angustiamos y cuando se enfoca en el pasado nos amargamos. Estamos tan enfrascados en ese juego del pasado - futuro que no nos damos cuenta y si prestas atención hemos honrado al Dios Jano que tiene dos caras una que mira al pasado y la otra al futuro poniéndole su nombre al primer mes del año: January (enero)

Solo cuando tomamos consciencia de que el Ego es un pensamiento o sea una creación mental el Ego se desactiva y podemos vivir plenamente desde el Amor.

Te voy a transcribir la experiencia que Eckart Tolle[4], un famoso maestro espiritual, tal como lo relata en su primer libro “El Poder del Ahora” que te lo recomiendo:

“… Hasta los treinta años, viví en un estado de ansiedad casi continua, salpicada con períodos de depresión suicida. Ahora lo siento como si estuviera hablando de una vida pasada o de la vida de alguien diferente.”

“Una noche, no mucho después de cumplir veintinueve años, me desperté una madrugada con un sentimiento de absoluto terror. Había despertado con ese sentimiento muchas veces antes, pero esta vez era más intenso que nunca. El silencio de la noche, los contornos vagos de los muebles en la habitación oscura, el ruido distante de un tren, todo parecía tan ajeno, tan hostil y tan absolutamente sin sentido que creó en mí un profundo aborrecimiento del mundo. Lo más odioso de todo, sin embargo, era mi propia existencia. ¿Qué sentido tenía continuar viviendo con esta carga de desdicha?,¿Por qué seguir con esta lucha continua?, podía sentir un profundo anhelo de aniquilación, de inexistencia, que se estaba volviendo mucho más fuerte que el deseo instintivo de continuar viviendo.”

“No puedo seguir viviendo conmigo mismo”. Este era el pensamiento que se repetía continuamente en mi mente. Entonces, súbitamente me hice consciente de cuán peculiar era este pensamiento. “¿Soy uno o dos?” si no puedo vivir conmigo mismo, debe de haber dos: el ‘yo’ y el ‘mí mismo’ con el que yo no puedo vivir. Quizás pensé, “solo uno de los dos es real”.

“Esta extraña revelación me aturdió tanto que mi mente se detuvo. Estaba completamente consciente, pero no había más pensamientos. Después me sentí arrastrado hacia lo que parecía un vórtice de energía. Al principio era un movimiento lento y después se aceleró. Me sobrecogió un intenso temor y mi cuerpo empezó temblar. “Oí las palabras ‘no te resistas a nada’ como si fueran pronunciadas dentro de mi pecho. Sentía como si me arrastrara a un vacío. Sentía que el vacío estaba dentro de mí en lugar de afuera. De repente, ya no sentí más miedo y me dejé caer en aquel vacío. No recuerdo que pasó después.”

“Me despertó el canto de un pájaro en la ventana. Nunca había oído un sonido así antes. Mis ojos aún estaban cerrados y vi la imagen de un diamante precioso. Si, si, un diamante que pudiera producir un sonido, sería así. Abrí mis ojos. La primera luz del amanecer se filtraba por las cortinas. Sin ningún pensamiento, sentía, sabía que hay mucho más en la luz que aquello de lo que nos damos cuenta. Aquella suave luminosidad filtrándose a través de las cortinas era el amor mismo. Mis ojos se llenaron de lagrimas. Me levanté y caminé por la habitación. La reconocía y sin embargo sabía que antes no la había visto verdaderamente. Todo era fresco y prístino, como si acabara de nacer. Tomé cosas, un lápiz, una botella vacía, maravillándome ante la belleza y la vividez de todo.”

“Aquel día caminé por la ciudad en total asombro por el milagro de la vida sobre la tierra, como si acabara de nacer a este mundo.”

“En los cinco meses siguientes viví un profundo estado de paz y embelesamiento ininterrumpidos. Después esta condición disminuyó algo en intensidad o quizá se volvió mi estado natural. Podía funcionar todavía en el mundo, aunque me daba cuenta de que nada de lo que hiciera podría añadir algo a lo que ya tenía.”

“Sabía por supuesto, que algo profundamente significativo me había ocurrido, pero no lo entendía en absoluto. Solamente varios años después, luego de haber leído textos espirituales y de haber pasado tiempo con maestros, me di cuenta de que lo que todo el mundo buscaba ya me había ocurrido a mí. Comprendí que la intensa presión del sufrimiento aquella noche debió haber forzado a mi consciencia a retirarse de su identificación con aquel ser infeliz y profundamente temeroso, identificación que es en últimas una ficción de la mente. Esta retirada debió ser tan completa que este ser sufriente y falso se derrumbó inmediatamente, como cuando se quita el tapón a un juguete inflable.”

“Lo que quedó después fue mi verdadera naturaleza como el eterno presente que Yo soy: la consciencia en su estado puro, anterior a la identificación con la forma. Más tarde, aprendí también a entrar en ese reino interior, ajeno al tiempo y a la muerte que había percibido originalmente como un vacío y a permanecer completamente consciente. Viví en estados de arrobamiento y santidad tan indescriptibles que incluso la experiencia original que acabo de describir palidece en comparación. Llego el momento en el que, por un tiempo, no quedó nada de mí en el plano físico. No tenía relaciones, ni empleo, ni hogar, ni identidad socialmente definida. Pase casi dos años sentado en los bancos de los parques en un estado de intenso gozo.”

“Pero incluso las experiencias más bellas vienen y se van. Más fundamental, quizá, que cualquier experiencia, es la corriente subterránea de paz que no me ha abandonado desde entonces. A veces es muy fuerte, casi palpable, y los demás la pueden sentir también. En otras ocasiones, está en alguna parte en el fondo, como una melodía distante.”

“Después, la gente venía ocasionalmente a mí y me decía: ‘Quiero lo que usted tiene ¿Puede dármelo o mostrarme como lograrlo?’ y Yo decía: ‘Usted ya lo tiene, solo que no puede sentirlo porque su mente hace demasiado ruido’. Esta respuesta creció después hasta convertirse en un libro que usted tiene en sus manos.”

“Sin darme cuenta, tenía una identidad externa de nuevo. Me había convertido en un maestro espiritual.”

Esta historia que relata Eckart Tolle te muestra cuanto sufrimos por los juegos del Ego y que en cuanto logramos despertar cortando nuestra identificación con él accedemos a ese espacio de Paz, Armonía y Felicidad que tanto anhelamos y buscamos generalmente en el lugar equivocado, pensando que está afuera o cuando logremos alguna meta.

 ¿Piensas que esta experiencia fue exclusiva de Eckart Tolle?, te voy a transcribir esta otraexperiencia tal como la relata en su libro "Más Allá del Despertar" Jeff Foster[5]:

… “Hace varios años me embarqué, acicateado por el deseo de escapar del dolor y el sufrimiento de mi vida, en una autentica búsqueda espiritual, pero, entonces no me di cuenta que esa búsqueda estaba alentada por un deseo de escapar del dolor y el sufrimiento que mi resistencia no hacía sino obtener e intensificar…”

… “Todo comenzó un fría y lluviosa tarde de otoño en Oxford mientras paseaba. El cielo estaba oscureciendo y yo me arropaba en mi nuevo abrigo cuando, súbitamente y sin advertencia previa, la búsqueda de algo más se esfumó y, con ella, toda separación y toda soledad… y con la muerte de la separación yo era todo lo que había. Yo era el cielo oscuro, el hombre de mediana edad que paseaba con su perro perdiguero y la anciana menuda que torpemente caminaba con sus botas de agua. Yo era los patos, los cisnes, los gansos y el pájaro de aspecto divertido con cresta roja en el frente. Yo era el encanto otoñal de los árboles y el baro que se me pegaba a los zapatos; yo era todo mi cuerpo, los brazos y las piernas, el torso, el rostro, las manos, los pies, el cuello, el pelo y los genitales. Yo era las goas de lluvia que caían sobre mi cabeza….yo era los árboles empapados… yo era el chapoteo del agua …Entonces fue cuando lo que, durante toda mi vida, me había parecido más normal y corriente, se convirtió  súbitamente en algo tan extraordinario que me pregunté si las cosas no habrían sido siempre tan vivas, claras e intensas… Quizá había sido mi búsqueda vital de lo espectacular y de lo extraordinario la que me había llevado a desconectarme de lo absolutamente ordinario y a perder también contacto, en el mismo movimiento, de lo absolutamente extraordinario.”

“Y lo absolutamente extraordinario de ese día era que todo estaba empapado de agua y yo no estaba separado de nada; es decir yo no estaba. Como dijo un viejo maestroz el escuchar el sonido de la campana,,No hay yo ni campana, lo único que existe es el tañido., ese día no había “yo” alguno experimentando esa claridad, sólo había claridad, solo el despliegue instante tras instante de lo absolutamente obvio… tampoco había, en ese momento, forma alguna de saber todo eso, porque no había pensamiento que nombrase  nada como “experiencia”. Lo único que había era lo que estaba ocurriendo, sin forma alguna de conocerlo, las palabras llegaron luego.”

“Y también había la sensción omnipresente de que todo estaba bien, de que todo estaba impregnado de una sensación de paz y ecuanimidad, como si todo fuesen visiones diferentes de esa paz, aparte de la cual nada existía. Yo era la paz…”

Si te fijas las experiencias de Eckert Tolle y Jeff Foster son similares, se produjeron súbitamente, en ambos casos se produce la desaparición del cuerpo, la mente y las emociones dando lugar a la unidad de todo.

Hace un par de días mirando Facebook un amigo Pablo Gobi puso en su muro la siguiente reflexión, Gracias Pablo:

Y de pronto la vida te detiene, te “sienta”
porque quiere hablarte y no le hiciste caso.
Y te habla. Te recuerda cosas que tal vez habías olvidado.
Y te abraza, Y en ese abrazo te recuerda que solo viniste a vivir.
No a luchar, ni a ganar, ni a saldar ninguna deuda.

Solo a Vivir




[3] Emilio Carrillo es economista español, ex-vicealcalde de Sevilla y fue profesor en la Universidad de Sevilla. Desempeña un puesto en la Organización Internacional del Trabajo. ha publicado 59 libros Ha dirigido decenas de Cursos, Seminarios y Jornadas y dictado más de 800 conferencias en España, Francia, Italia, Portugal, Reino Unido, la mayor parte de los países de América Latina, Marruecos y Japón. En ellas ha abordado una variada temática: Economía Política, Hacienda Pública, Desarrollo Local, Historia, Filosofía, Espiritualidad y un amplio etcétera. 
[4]Eckart Tolle nació en Lünen, Alemania, el 16 de febrero de 1948. Las enseñanzas de Tolle se enfocan en un despertar espiritual en el que se necesita trascender el estado de conciencia basado en el ego. En 1997 publicó por primera vez su libro “El poder del ahora”. Al comienzo, únicamente se imprimieron 3000 copias en la primera edición y que en el año 2000 era uno de los libros más vendidos según el New York Times. En el 2008 ya había sido traducido del inglés a 33 idiomas. En el año 2005, Tolle publicó “Una nueva Tierra”, que ha figurado entre los más vendidos en New York Times 46 veces. Un mes después de que reconocida presentadora de televisión americana Oprah Winfrey anunciara el libro se vendieron 3,5 millones de copias.
Podes ver la historia completa en este sitio: http://www.aumentandomiautoestima.com/blog/atrayendo-la-vida-sonada-la-historia-de-eckhart-tolle/ 
[5]Jeff Foster (nacido el 30 de julio de 1980) es un autor y maestro espiritual de Inglaterra nació en 1980 en Londres, Inglaterra. [Estudió Astrofísica en la Universidad de Cambridge.  En este momento, se sintió abrumado por sentimientos de desesperación y soledad, lo que eventualmente llevó a una enfermedad física y un colapso personal poco después de la graduación. Estaba convencido de que iba a morir.  Foster regresó a vivir con sus padres, leyendo en busca de alivio de su depresión.  Esto terminó en 2006 en un despertar espiritual al conseguir ver con claridad que lo único que existe es la Unidad. Gracias a la claridad de dicha visión, la vida volvió a ser como siempre había sido: espontánea, prístina, alegre y plenamente viva. En la actualidad, Jeff Foster organiza encuentros y retiros en el Reino Unido y Europa, en los que aborda clara y abiertamente cuestiones como las frustraciones de la búsqueda espiritual, la naturaleza de la mente y la Claridad presente en el centro de todo.